Su trayectoria artística nace desde muy pequeña, a partir de una conexión profunda con la música como forma de expresión y sanación personal. A lo largo de los años ha creado composiciones musicales que aún no han salido a la luz, caracterizadas por letras honestas, cargadas de emoción y con una intención clara de conectar con las personas desde las vivencias humanas.
Canta desde los 6 años, cuando su madre la llevaba a su iglesia, y compone música desde que estaba en el colegio. La música siempre ha sido una parte natural de su vida, una manera de expresar lo que sentía cuando no encontraba cómo gritar frente a las circunstancias y retos propios de la vida. En algunas etapas grabó covers, pero en su país de origen, el Perú, no contaba con los recursos necesarios para desarrollar plenamente como cantante, ya que también asumía la responsabilidad de criar y educar sola a su pequeña hija tras su divorcio.
Cuando su hija tenía 9 años, en abril de 2017, migró a los Estados Unidos. Como muchos, comenzó desde cero, trabajando en distintos oficios y postergando sus sueños artísticos mientras aprendía a sostenerse, adaptarse y crecer en un país con una cultura y un idioma diferentes. La música nunca se fue; solo quedó en pausa.
Casi nueve años después de llegar a este país, decidio retomar el camino de la música, esta vez de manera profesional y consciente. Ha desarrollado pequeños proyectos de música original que reflejan distintas etapas de crecimiento personal y artístico. Para Sandy, la música no solo se escucha: se siente y acompaña procesos.
Después de varios años componiendo en silencio, en enero de 2025 decide lanzar oficialmente sus primeras composiciones originales en su primer disco “Ecos de un Adiós”, seguido del nuevo single “Feliz Año Nuevo”, lanzado en diciembre de 2025.
Su propósito y proyección en la música es seguir cantando y creando canciones honestas que acompañen procesos, que abracen, que sanen y que recuerden que nunca es tarde para volver a uno mismo. Aspira a construir una carrera auténtica, donde la música sea un puente emocional y una voz para quienes sienten que las canciones los transportan a momentos de su vida y les recuerdan seguir adelante, a pesar de cualquier reto que la vida ponga en el camino.
Actualmente se encuentra trabajando en un nuevo proyecto musical inspirado en la cumbia peruana y en sus raíces amazónicas, que verá la luz próximamente en el año 2026. Este proyecto representa vivencias cotidianas del amor y una nueva etapa de celebración, identidad y conexión con su origen, pensado para que pueda ser gozado y disfrutado en cada baile y celebración.