
- La incertidumbre por un eventual fenómeno de El Niño ha llevado a compañías de sectores como agro, manufactura y comercio a extender los plazos de pago a sus proveedores.
- Esta tendencia está incrementando el uso del factoring como alternativa para asegurar capital de trabajo y mantener la cadena de pagos.
La posibilidad de un fenómeno de El Niño con impactos en diversas actividades económicas ya empieza a reflejarse en las decisiones financieras de las empresas. Una de las principales medidas adoptadas es la ampliación de los plazos de pago a proveedores, que han pasado de períodos habituales de entre 45 y 60 días a plazos que hoy pueden alcanzar los 90 e incluso 120 días.
Esta estrategia busca preservar la liquidez de las compañías frente a un escenario de incertidumbre; sin embargo, también está generando una mayor necesidad de financiamiento entre los proveedores, quienes recurren al factoring para obtener liquidez inmediata sin esperar el vencimiento de sus facturas.
«Las empresas están tomando medidas preventivas frente a un escenario que todavía es incierto. Estamos observando que los acuerdos comerciales, que antes se cerraban entre 45 y 60 días, hoy pueden extenderse hasta 90 o 120 días. Esta tendencia ya se aprecia principalmente en sectores como agro, manufactura y comercio”, señaló, Alexander Goldin, gerente general de Garantía Capital.
Pese a este cambio en las condiciones comerciales, el mercado de factoring continúa mostrando dinamismo y que, hasta el momento, no se observa una reducción en el volumen de operaciones ni en el número de facturas negociadas.
Proveedores buscan mantener la liquidez
La ampliación de los plazos de pago implica que muchas empresas deban esperar más tiempo para recibir el dinero por los bienes o servicios que ya entregaron. Ante ello, el factoring se ha convertido en una herramienta para transformar esas cuentas por cobrar en liquidez inmediata y mantener la continuidad de sus operaciones.
«Muchos proveedores vienen solicitando adelantos sobre sus facturas para asegurar capital de trabajo y cumplir oportunamente con sus obligaciones. Asimismo, observamos que priorizan operaciones con empresas de mayor solidez financiera para reducir el riesgo de incumplimiento«, explicó Goldin.
La respuesta del mercado dependerá del perfil de riesgo de cada empresa de factoring, ya que cada operador evalúa de manera distinta las condiciones de las operaciones y la capacidad de pago de las compañías involucradas, añadió el ejecutivo.
Sectores toman previsiones
Aunque uno de los sectores con mayor exposición a un eventual fenómeno de El Niño es el agro, debido al riesgo de afectaciones en los cultivos por lluvias o plagas, Garantía Capital señala que la tendencia de ampliar los plazos de pago también comienza a observarse en actividades como manufactura y comercio, donde las empresas buscan fortalecer su posición financiera ante posibles interrupciones en la cadena de suministro o incrementos en los costos operativos.
Las grandes empresas cuentan con una mayor capacidad financiera para afrontar escenarios adversos; sin embargo, los proveedores de menor tamaño suelen requerir mecanismos que les permitan mantener liquidez mientras esperan el pago de sus clientes.
«El factoring sigue cumpliendo un papel importante para que la cadena de pagos no se detenga. Permite que los proveedores dispongan de recursos para seguir operando aun cuando los plazos de pago se hayan extendido«, concluyó Goldin.