
- Decisiones en el diseño y equipamiento de la cocina pueden hacer perder dinero a los emprendedores gastronómicos desde el primer día.
Emprender en gastronomía implica mucho más que una buena receta o un concepto atractivo. Uno de los factores que más influye en el éxito o fracaso de un restaurante o cafetería es el diseño y equipamiento de la cocina. Una mala planificación puede generar sobrecostos, retrasos en la apertura, problemas operativos y pérdidas económicas desde los primeros meses.
“Muchos emprendedores se enfocan en el concepto, la carta o la decoración, pero descuidan la cocina, que es donde realmente se gana o se pierde dinero todos los días”, señala Ángello Bertini, chef y asesor en diseño y equipamiento de cocinas profesionales, con más de 15 años de experiencia acompañando negocios gastronómicos. “Una cocina mal pensada no solo frena la operación, también afecta la rentabilidad desde el primer mes”.

Entre los fallos más frecuentes que se repiten en nuevos negocios gastronómicos, Bertini identifica cinco puntos clave que suelen pasar desapercibidos:
- Diseñar la cocina sin un orden lógico de trabajo, lo que provoca desorden, cruces innecesarios y retrasos en horas de alta demanda.
- Comprar equipos sin priorizar lo esencial, invirtiendo en máquinas que no se usan mientras faltan las realmente necesarias.
- Elegir equipos solo por el precio, sin considerar consumo eléctrico, durabilidad y costos de mantenimiento a mediano plazo.
- No adaptar la cocina al tipo de negocio, usando el mismo esquema para restaurantes, cafeterías, pizzerías o formatos de delivery y dark kitchen.
- Descuidar ventilación, extracción y energía, generando incomodidad, mayores gastos y menor productividad del equipo.
En un contexto donde el emprendimiento gastronómico sigue creciendo y los márgenes son cada vez más ajustados, entender cómo una cocina bien pensada impacta en los costos y la eficiencia se vuelve clave para la sostenibilidad del negocio. “La cocina no es un gasto, es una inversión estratégica pensada a largo plazo cuando se hace con criterio”, concluye Bertini.