
- Este escenario exige una revisión contable cuidadosa para evitar distorsiones en las decisiones empresariales.
La reciente tendencia a la baja del tipo de cambio está generando efectos directos en los estados financieros de las empresas, especialmente en aquellas con operaciones, deudas o contratos denominados en moneda extranjera. Este escenario obliga a revisar criterios contables clave como la valorización de activos y pasivos, así como el reconocimiento de las diferencias de cambio en los resultados del periodo.
“Cuando el tipo de cambio desciende, las empresas deben evaluar cuidadosamente cómo se están reflejando estos movimientos en su contabilidad, ya que pueden generar impactos relevantes en los resultados, las provisiones y en la lectura real de la situación financiera”, señala Haydee Injante, abogada tributarista y especialista en contabilidad y finanzas de Enfoque Contable. “Una revisión oportuna permite identificar riesgos y evitar decisiones empresariales basadas en información distorsionada”.
Desde el punto de vista contable, la variación cambiaria puede alterar el valor de cuentas por cobrar, obligaciones financieras y activos registrados en moneda extranjera, lo que impacta directamente en indicadores como rentabilidad, liquidez y patrimonio. Por ejemplo, una empresa con deuda en dólares puede registrar menores pasivos contables, sin que ello implique una mejora real en su capacidad operativa.
Estos efectos no siempre son evidentes de inmediato, pero pueden modificar la lectura del desempeño financiero de la empresa. Frente a este escenario, una respuesta efectiva pasa por fortalecer los procesos de control y análisis interno, incorporando evaluaciones periódicas del efecto cambiario en presupuestos, proyecciones y cierres mensuales.
Así, en un entorno económico cambiante, la contabilidad deja de ser solo un registro histórico y se convierte en una herramienta clave para acompañar la toma de decisiones empresariales, alineándolas con la realidad económica, financiera y tributaria del negocio.