El 2026 llegará con un cambio importante en las tendencias capilares. Lejos de los balayage extremos, las decoloraciones intensas y los procesos agresivos, la nueva temporada apuesta por una estética más natural, saludable y fácil de mantener. Los tonos suaves, los cortes con movimiento y el cuidado del cabello se imponen como las principales prioridades.

Recordemos que, durante los últimos años, las técnicas de aclarado intenso dominaron las preferencias. Sin embargo, especialistas coinciden en que el exceso de procesos químicos ha generado mayor conciencia sobre la salud capilar, impulsando una tendencia hacia colores más armónicos y tratamientos menos invasivos.

En ese contexto, Juan Pablo Mamani, especialista en alisados de Reina de Lisos y especialista en tratamientos de reconstrucción capilar, explica que “cada vez más personas buscan recuperar la salud de su cabello más que cambiarlo por completo. Para el 2026 vemos una clara inclinación hacia tratamientos como el botox capilar o alisados orgánicos, que hidratan, reparan y devuelven el brillo sin alterar la estructura del cabello.“

Entre los estilos que marcarán el próximo año destacan los castaños luminosos, chocolates, tonos miel y variaciones naturales que aportan brillo sin necesidad de procesos agresivos. En cuanto a los cortes, se imponen aquellos que priorizan el movimiento y la versatilidad, adaptándose al ritmo de vida actual.

Asimismo, los especialistas resaltan la importancia de un diagnóstico previo antes de cualquier cambio de look. El tipo de cabello, el historial químico y el nivel de daño son factores determinantes para elegir el color o tratamiento adecuado.

Finalmente, la recomendación es clara: dejar atrás las modas extremas y optar por decisiones informadas. Un enfoque consciente no solo mejora la apariencia, sino que protege la salud capilar a largo plazo.