Más allá de las promesas de campaña, los electores deberían identificar propuestas inviables, falta de planificación y discursos que no explican cómo se ejecutarán las medidas planteadas.

A pocas semanas de las Elecciones Regionales y Municipales 2026, los candidatos a la Municipalidad Metropolitana de Lima intensifican sus actividades de campaña y presentan sus principales propuestas para la ciudad. En este contexto, los electores no solo deben analizar qué ofrece cada postulante, sino también reconocer aquellas señales que podrían advertir una candidatura poco preparada para asumir la gestión de una ciudad con problemas complejos como seguridad, transporte, limpieza pública, infraestructura y crecimiento urbano.

Para Carlos Enrique Chuquiruna, especialista en temas municipales, una de las principales “banderas rojas” que deberían considerar los ciudadanos es la falta de propuestas concretas y viables. Evaluar a un candidato únicamente por su popularidad, exposición en medios o presencia en redes sociales puede dejar de lado aspectos fundamentales como su capacidad de gestión, conocimiento de las competencias municipales y posibilidad real de ejecutar sus promesas.

“Una bandera roja aparece cuando un candidato plantea soluciones generales o inmediatas, pero no explica cómo las va a ejecutar, cuánto costarán, de dónde saldrán los recursos o cuáles serán los plazos. Gobernar Lima requiere mucho más que buenas intenciones; se necesita capacidad de gestión, planificación y conocimiento de la realidad municipal”, señala Chuquiruna.

Entre las principales banderas rojas que los electores deberían identificar antes de decidir su voto destacan:

Finalmente, Chuquiruna recomienda que los ciudadanos no basen su decisión únicamente en las promesas que resulten más atractivas o en la popularidad de un postulante, sino que comparen la viabilidad de sus propuestas y su capacidad para llevarlas a cabo.

“Antes de votar, el ciudadano debería hacerse preguntas sencillas: ¿esta propuesta es viable?, ¿cuánto costará?, ¿la municipalidad puede ejecutarla?, ¿en cuánto tiempo se verán resultados? y, sobre todo, ¿el candidato tiene un plan para llevarla adelante? No se trata de buscar al candidato perfecto, sino de identificar quién tiene el mejor diagnóstico de Lima y una propuesta realista para enfrentar sus problemas”, concluye el especialista.