Lima, febrero de 2026. En el día a día, el smartphone enfrenta más riesgos de los que imaginamos: una caída camino al trabajo, arena y sal en la playa, lluvias inesperadas o un café derramado en la oficina. Aunque los dispositivos actuales son más resistentes que hace algunos años, todavía existen mitos que pueden llevar a malas decisiones y, en el peor de los casos, a daños evitables.

A propósito del reciente lanzamiento de la Serie REDMI Note 15, Xiaomi comparte cinco recomendaciones y desmitificaciones para prolongar la vida útil de los dispositivos móviles:

1. “Resistente al agua” no significa que sea sumergible
Uno de los errores más comunes es asumir que todos los equipos con certificación IP68 pueden usarse sin problema en la ducha o la piscina. En realidad, esta certificación indica resistencia a inmersión en agua dulce bajo condiciones controladas de laboratorio.

En escenarios cotidianos, el vapor caliente, los chorros a presión o cambios bruscos de temperatura pueden comprometer los sellos internos. Algunos modelos, como el Redmi Note 15 Pro+ 5G y el Redmi Note 15 Pro 5G, incorporan además certificación IP69K, que añade protección frente a chorros de alta presión y altas temperaturas. Aun así, los especialistas recomiendan evitar exponer innecesariamente el equipo al agua.

2. El arroz no es la solución mágica
Colocar el celular en arroz es un consejo ampliamente difundido, pero su efectividad es limitada. El arroz puede absorber humedad superficial, pero no elimina el líquido que ya ingresó a los componentes internos. Además, puede dejar residuos de polvo o almidón en los puertos.

La prevención sigue siendo la mejor estrategia. Tecnologías como Wet Touch, incorporada en la nueva serie Redmi Note 15, permiten que la pantalla mantenga precisión táctil incluso con los dedos húmedos o bajo lluvia ligera, reduciendo errores de manipulación.

3. “Pantalla resistente” no significa irrompible
Ningún vidrio es invencible. Sin embargo, materiales como el Corning Gorilla Glass Victus 2 están diseñados para mejorar la absorción de impactos, especialmente en caídas sobre superficies duras como concreto o asfalto.

Más que hablar de indestructibilidad, la clave está en la integridad estructural: la capacidad del dispositivo de distribuir la fuerza del impacto y reducir la probabilidad de fractura.

4. El agua salada es un enemigo distinto
En un país con amplio litoral como el Perú, es importante recordar que las pruebas de certificación IP se realizan en agua dulce. El agua de mar contiene sal, que es corrosiva y puede dañar rápidamente los circuitos internos.

Si un equipo cae al mar, incluso uno con alta certificación, lo recomendable es enjuagarlo cuidadosamente con agua dulce, secarlo con un paño y dejarlo ventilar antes de encenderlo nuevamente.

5. Resistencia y diseño ya no son opuestos
Durante años, los teléfonos más resistentes tenían diseños robustos y poco estilizados. Hoy, la ingeniería permite integrar altos niveles de protección en dispositivos delgados y de apariencia premium.

La arquitectura conocida como “Redmi Titan”, presente en la nueva serie Redmi Note 15, combina certificaciones IP68 e IP69K con acabados estilizados, demostrando que la durabilidad puede convivir con la estética.

En un entorno donde el smartphone se ha convertido en herramienta de trabajo, estudio y entretenimiento, comprender qué significan realmente las certificaciones y tecnologías de protección permite tomar decisiones informadas. La resistencia es un atributo técnico que, bien entendido, puede ayudar a prolongar la vida útil del equipo y evitar gastos inesperados.

Porque, al final, la tecnología debe acompañar la vida real, con sus eventualidades incluidas, y no convertirse en una fuente adicional de preocupación.